La Junta de Andalucía insta al Ayuntamiento de Málaga a dejar de ocultar información sobre el espacio autorizado de las terrazas comerciales de Málaga

El Consejo de Transparencia y Protección de Datos de Andalucía resuelve a favor de la Asociación de Vecinos Centro Antiguo e insta al Ayuntamiento de Málaga a que entregue la documentación solicitada al consistorio relativa al espacio autorizado de las terrazas de varios locales de la ciudad que comenzó a ser pedida el 1 de agosto de 2019

La resolución 234/2021, del pasado 11 de mayo de 2021, aún no ha sido correctamente cumplida por el Ayuntamiento de Málaga, que oculta la información solicitada por la AAVV Centro Antiguo en un farragoso “Portal de Datos Abiertos”, contraviniendo lo dispuesto de forma expresa por la Junta de Andalucía en la Ley 1/2014, de 24 de junio, de Transparencia Pública de Andalucía (LTPA)

Málaga. 9/ septiembre /2021. Pasados dos años desde unas sencillas peticiones de información de la Asociación de Vecinos Centro Antiguo al Ayuntamiento de Málaga desde el 1 de agosto de 2019, ni la resolución favorable de la Junta de Andalucía a través del Consejo de Trasparencia y Protección de Datos de Andalucía ha servido para que el consistorio malagueño entregue la información solicitada. La Junta de Andalucía insta al consistorio malagueño en la resolución 234/2021, del citado organismo, a entregar los planos sobre ocupación autorizada de espacio público por las terrazas de una serie de locales de restauración, “pero seguimos sin tener esa información, por lo que parece que el Ayuntamiento prefiere vulnerar nuestros derechos y proteger, no sabemos de qué, a los locales de los que solicitamos sus planos de ocupación”, valora Alejandro Villén, secretario de la AAVV Centro Antiguo.

La resolución 234/2021, de 11 de mayo, del Consejo de Transparencia y Protección de Datos de Andalucía debía haber puesto fin a los dos años de obstruccionismo y ocultación de información pública por parte del Ayuntamiento de Málaga, pero a 8 de septiembre de 2021 eso aún no ha sucedido. “Simplemente pedimos unos datos que parecían inocentes, pero dos años y decenas de reclamaciones después, y pese a que la Junta de Andalucía les insta a esa entrega, el Ayuntamiento sigue sin informarnos. Es increíble. Se trata del mismo Ayuntamiento que presume de transparencia pero incumple la Ley de Transparencia Pública de Andalucía”, resalta Alfonso Miranda presidente de la AAVV Centro Antiguo.

Resolución del Consejo de Transparencia de Andalucía:
https://www.ctpdandalucia.es/sites/default/files/resoluciones/res-234-2021.pdf

“Nos sorprende esta opacidad desde un Ayuntamiento que dispone nada menos que de un Área de Gobierno específica de PARTICIPACIÓN CIUDADANA y TRANSPARENCIA y BUEN GOBIERNO. No sabemos qué puede hacer al respecto la concejala delegada Ruth Sarabia, pero desde 2019 ha tenido tiempo de interesarse, pero es que desde mayo de 2021 creemos que tenía la obligación de actuar y cumplir con el mandato de la Junta de Andalucía”, añade Alejandro Villén, secretario de la AAVV Centro Antiguo, respecto de la negativa reiterada a aportar la información solicitada durante dos años. En 11 ocasiones el consistorio informó por escrito de esa negativa.

Todas y cada una de las justificaciones en el recurso del Ayuntamiento de Málaga ante el Consejo de Transparencia y Protección de Datos de Andalucía para no entregar la información solicitada por la AAVV Centro Antiguo, y en las 11 ocasiones en que se negó a las peticiones durante dos años, han sido inadmitidas en la resolución 234/2021. Cabe destacar dos: la calificación del Ayuntamiento de Málaga como “solicitud abusiva” de las peticiones de información realizadas conforme a la ley y la supuesta publicación de esa información en un “Portal de datos Abiertos”. Ambas alegaciones han sido rechazadas por la Resolución 234/2021 de forma tajante.

En concreto, en lo relativo al “Portal de Datos Abierto” que indica el Ayuntamiento de Málaga como posible fuente de información, indica la resolución 234/2021: “Es preciso recordar que para satisfacer adecuadamente la pretensión de la asociación interesada no basta con ceñirse a apuntar genéricamente la existencia de un sitio web”.

Web de datos abiertos del Ayuntamiento de Málaga, datos abiertos:
https://datosabiertos.malaga.eu/dataset/ocupacion-en-via-publica-de-mesas-y-sillas-planos

¿Qué clase de servicio presta ese “Portal de Datos Abierto”? Dadas sus características técnicas, en opinión de la AAVV Centro Antiguo se trata más de una herramienta de desinformación que de información. “Ese Portal solo sirve para desanimar a cualquiera que lo use. Es el equivalente informático a buscar una aguja en un pajar”, tal y como lo define Alejandro Villén, secretario de la AAVV Centro Antiguo. Además, a la AAVV Centro Antiguo le consta que para el Consejo de Trasparencia y Protección de Datos de Andalucía se trata de un proceso abierto y está investigando el incumplimiento de la resolución 234/2021 por parte del Ayuntamiento de Málaga.

Paradójicamente, Málaga sí cuenta con una herramienta útil, clara y sencilla para consultar la información relativa a la ocupación autorizada de espacio público por las terrazas de una serie de locales de restauración, en la línea seguida por el Ayuntamiento de Córdoba, por ejemplo. Se trata de un espacio en la web de la AAVV Centro Antiguo, que se creó gracias a la información que sí aportó el Ayuntamiento de Málaga en justo cumplimiento de la Ley de Transparencia Pública de Andalucía, antes del 1 de agosto de 2019. Pero tras inaugurarse la herramienta de información de la AAVV Centro Antiguo comenzó la negativa del consistorio a aportar ninguna otra información solicitada, vulnerando los derechos al ciudadano recogidos en la Ley de Transparencia Pública de Andalucía.

Comparativa web del Ayuntamiento de Málaga y web Centro Antiguo

Málaga viva – Tribuna

Málaga viva

“Vivo con miedo a salir de mi casa porque esta es ‘la distancia de seguridad’ que me encuentro en mi puerta, rodeada de bares y turistas en el centro de Málaga”. Nuestra vecina, Ángela, ilustraba su queja en redes con una expresiva foto, mientras que otras como Almudena o Begoña nos avisan de que los que van a las viviendas turísticas de sus comunidades entran sin mascarilla, llamando a las tantas y a patadas con las puertas. Hemos divulgado lamentables vídeos del trasiego de personas sin protección y sin guardar distancia en discotecas y pubs. En nuestras calles.

Miedo. Antes era desesperación por no poder descansar, frustración al ver cómo se expulsaba a los vecinos para instalar viviendas turísticas, indignación al ver terrazas que no dejan pasar a ambulancias y bomberos. Por ejemplo, Fran se va a mudar de su piso de alquiler porque no soporta el ruido constante, harto de que el Ayuntamiento no le escuche. Ana no puede conducir a su madre con su silla eléctrica por calles como Santa María o Andrés Pérez. Hace 4 años que la comunidad de Rebeca se convirtió en un colegio mayor descontrolado: 12 pisos alquilados a estudiantes de español, con ruidos, peleas, vómitos, pic-nics y sexo en las zonas comunes.

Sí, gravísimo, pero ahora además planean sobre nosotros la enfermedad… y la muerte. Estamos preocupados por los rebrotes, por los focos de contagio comunitario, y sabemos que los problemas de hoy hunden sus raíces en ese ayer. Una ciudad en la que no se actúa, en la que quedan impunes los obvios incumplimientos de las normas (urbanísticas, ruido, vía pública) y que tampoco reacciona ante esta crisis sanitaria.

En este extraño verano de 2020 coinciden dos problemas terminales, uno de salud pública y otro de evidente fracaso de esta ‘exprimidora’ intensiva. Porque su materia prima, el turismo de toalla en el balcón, de paquete de mortadela y litrona, de litera, no va a volver. A esos visitantes les da lo mismo La Malagueta que un resort barato de Túnez o Turquía.

Por ello hay que pensar cómo reconstruir el Centro para así impulsar toda la ciudad. Nos asombra la ceguera y falta de empatía municipal en intentar “regenerar” al moribundo pidiendo al malagueño que deje de consumir en su barrio para que deje su dinero en las franquicias del Centro. Un torpe ‘plan Marshall’ elaborado a espaldas de los vecinos. Escuchemos a comerciantes como Lorena, de Oportunidades Málaga, cuyos padres comenzaron hace 40 años en el Centro y en Huelin y que ahora resisten en el popular barrio del oeste gracias a esos “clientes que buscan una atención personal, que se les conozca”. “Nosotros damos un servicio al barrio, le damos vida. Cuando cierran los comercios, los barrios se mueren”, nos cuenta.

Sabemos que el turismo es nuestro principal motor, pero no atraeremos al visitante que crea riqueza verdadera si le ofrecemos un barrio sin alma, despersonalizado, sin habitantes autóctonos, orientado a exprimir al que lo pisa. Además, esa cesión de la ciudad al ‘hooligan’ es perversa: una espiral de especulación inmobiliaria fundamentada en casi regalar suelo público a los hosteleros, que así pueden incrementar sus expectativas de facturación y pagar alquileres estratosféricos a oscuros fondos de inversión que se llevan el dinero a paraísos fiscales. Todo en una gran urbe en la que ni los universitarios pueden ya pagar los alquileres ni las empresas encontrar oficinas.

Ante ello, Ángela, Almudena, Begoña, Fran, Rebeca, Ana y los centenares de miles de personas de Málaga quieren empleo y prosperidad, pero también reconocer sus barrios. Por mucho que se repita, el nuestro no era un páramo postnuclear hace veinte años; había fruterías, ferreterías, vida en la calle. Se rehabilitó con fondos europeos destinados a incrementar la calidad de vida pero el resultado ha sido muy distinto. No dejemos que siga languideciendo.

Urge un plan de repoblación, tanto de habitantes como de actividades económicas. Guiémonos por los objetivos reales de la Agenda 2030 para sustituir el actual modelo moribundo por otro sostenible. La oportunidad está aquí y ahora: para potenciar el Parque Tecnológico y sus comunicaciones y la efectiva implicación de la UMA en la I+D+i; para promover un turismo más sosegado y de calidad; para reubicar el eje del ocio nocturno en el Cortijo de Torres. Un plan que fomente el alquiler de larga duración, que aproveche el potencial del teletrabajo, que apueste por la diversidad económica, que racionalice el espacio público reordenando terrazas, creando itinerarios peatonales y promoviendo el transporte no contaminante. Con ello nuestro Centro Histórico será un hogar para nosotros, un lugar para todos los malagueños y un atractivo destino para los visitantes.

En democracia se puede y debe hacer todo lo necesario para preservar el bien común. Pensémoslo muy seriamente: volvamos a hacer una Málaga habitable. Apostemos por la vida.

Alfonso Miranda Páez, presidente de la Asociación de Vecinos Centro Antiguo de Málaga

Publicado en Málaga hoy https://www.malagahoy.es/opinion/tribuna/Malaga-viva_0_1490251217.html

ESCUCHAR EL SILENCIO

                ESCUCHAR EL SILENCIO

                Este año, a diferencia de años pasados, con el silencio y tristeza escribimos estas letras en este día internacional del ruido que, como otros años, ha pasado desapercibido (29 de Abril), con alguna simple mención en una de las cadenas por las que nos hacen llegar las últimas noticias de este estado de alarma en el que nos encontramos.

                Un día internacional del ruido, el cual por primera vez en mucho tiempo  pasó sin ruido y, como bien se merece, permitiéndonos escuchar el silencio.

                Un silencio que desgraciadamente ha sido producto de los efectos provocados por este estado de alarma en el que nos encontramos, producido por el virus que ya todos conocemos y que nos ha puesto al día en términos que, hasta hace unos días, desconocíamos.

                Un silencio que, desgraciadamente, viene acompañado de situaciones de toda índole y en el que todos, en mayor o menor grado, nos estamos viendo afectados, pero que nos obliga a mirar hacia adelante con fuerza e ilusión.

                Un silencio provocado por una situación extraordinaria y que nunca nos hubiera gustado haberlo conseguido así,  pero que creemos que son días que invitan a la reflexión sobre si estábamos en el buen camino o si, por el contrario, hay que abrir nuevos caminos y replantearse cómo se estaban haciendo las cosas.

                En general, nos hemos dado cuenta de que somos vulnerables, pese a todo lo que tengamos, que somos frágiles frente a la naturaleza que nos rodea y que una economía no es sostenible si todo se hace dependiente del turismo, de este monocultivo que tanto daño va a hacer a este modelo de fuente de ingresos globalizado y que, en especial en esta ciudad, se va a resentir todavía más por la gran dependencia que del mismo tenemos.

                Como residentes del Centro llevamos muchos años hablando de los inconvenientes de convertir los centros de las ciudades en parques temáticos. En este momento, sin el turismo desbocado al que estábamos acostumbrados, intuimos que va a dar lugar a graves consecuencias personales de índole económico y que, si se hubiera hecho de manera sostenible, otra situación nos acompañaría.

                Atrás quedo una aprobación de la ZAS, la cual nos iba a proporcionar unos mínimos objetivos de calidad acústica en este entorno tan “turistificado” como es el Centro. Ahora,   durante semanas, nos acompaña un silencio que nadie desea que se haya conseguido así, pero que se añoraba.

                Por eso esperamos que, este estado que nos está permitiendo vivir y escuchar el silencio que nos rodea, que sin querer nos está hablando, nos sirva para valorarlo, para verlo como una oportunidad única para iniciar un camino diferente que evite en cierta manera caer en errores del pasado y hacer que estos Parques Temáticos, tan poco o nada habitables, no lo sean todo. Y tratar de que no  vuelva a repetirse esta situación en un futuro, con un  escenario ajeno a nuestra voluntad, buscando un nuevo modelo de economía para que no nos veamos tan perjudicados.

ASOCIACIÓN DE VECINOS CENTRO ANTIGUO

Oscar Agudo Ruiz

Tesorero

Carta al director publicada en el diario Málaga Hoy. 2 de mayo de 2020